Me gusta el sexo con chicas y chicos: bisexuales

Hoy vamos a tratar un tema algo complejo el de la bisexualidad tanto masculina como femenina. Cuando hablamos y nos referimos a que alguien es bisexual decimos que le gustan las personas de ambos sexos, aunque normalmente hay preferencias. En el caso de los varones muchos ni tan siquiera piensan en que son bisexuales. Empiezan como todos los chicos, con relaciones con el sexo opuesto (chicas). Poco a poco van sintiendo que les falta algo y deciden probar con un chico. Llegan a pensar que tal vez sean gays, ya que les ha gustado la experiencia. Pero por alguna extraña razón le siguen atrayendo las chicas. Esto vendría a ser algo bastante normal en el caso de los hombres bisexuales.

¿Y que es lo que sucede con las chicas? Pues como ves en el vídeo anterior, parece que las chicas bisexuales y lesbianas lo tienen un poco más fácil que los chicos. Un chico hetero o bisexual que tiene relaciones con un chico una sola vez ya queda marcado de por vida como gay. Y aunque no haya ningún problema en ser gay, es una marca que tal vez un chico heterosexual no quiera tener.

Sin embargo en el caso de las chicas es bastante distinto. Una chica que tenga relaciones sexuales con otra chica puede resultar incluso excitante, nunca quedará marcada como lesbiana… simplemente fue una experiencia más. Es por ello que la bisexualidad femenina ha estado siempre más aceptada que la masculina.

No obstante, hay determinados estudios que aseguran que las mujeres nacen siendo bisexuales y que lo son durante toda su vida. Por eso hay tantas chicas que experimentan con su mismo sexo para tener relaciones plenamente satisfactorias, hasta que al final se decantan por un chico o una chica como relación estable.

Sea como sea, el tema de la sexualidad es un poco complejo y también depende de la experiencia personal de cada uno, ya que no hay un estándar para definirla. Las vivencias de una persona no tienen porqué coincidir con las de otras personas, y la mente de cada uno es todo un universo. Es por tanto que podemos decir que la sexualidad no es algo que tengamos de nacimiento, es más bien una decisión personal de cada uno.